El pasado jueves 16 de julio, el Tribunal de Justicia Europeo se pronunció sobre el pago de los gastos hipotecarios abriendo la puerta a que más de 8 millones de consumidores españoles puedan reclamar y recuperar el dinero que pagaron por los gastos de formalización de su hipoteca.

Esta sentencia ha supuesto otro duro golpe para la banca española (que últimamente no deja de recibir varapalos en forma de sentencias a favor del consumidor) y para el Tribunal Supremo español ya que según esta máxima de la justicia europea, los clientes podrán recuperar la totalidad de los gastos de notaría, registro, gestoría y tasación y no la mitad de los mismos como declaró el Supremo, que decidió repartir los mismos entre cliente y banco.

Por otra parte, el banco tendrá que demostrar que proporcionó información clara y transparente sobre la comisión de apertura y que se trata de un servicio correctamente prestado y no a un porcentaje de la hipoteca.

No cabe duda de que es una gran noticia para cualquier hipotecado ya que se prevee que la cantidad a devolver por hipoteca no bajará de los 1.500 €, dinero que cualquier hipotecado tiene derecho a reclamar.

Una vez más queda en evidencia el abuso que los bancos han ejercido durante años sobre sus clientes aprovechándose de la necesidad de los mismos a través del cobro de intereses altísimos con diferentes nombres con el mismo objetivo: llenar sus bolsillos a costa del consumidor.

¡A reclamar se ha dicho!