Una empresaria madrileña ha sido exonerada de todas sus deudas por valor de más de 70.000 euros al no poder hacer frente a las mismas. Se puso en contacto con nosotros hace un par de años y finalmente, tras un proceso de negociación con sus acreedores, conseguimos que el juez la eximiera de todas sus cargas económicas. Nos contó que tuvo que invertir mucho dinero para poner en marcha su negocio poco antes de empezar la crisis y acabó metida en una espiral de créditos de la que no sabía como salir, llevaba meses sin dormir y la Ley de la segunda oportunidad era su única opción.

En Apoteca llevamos varios años consiguiendo que personas físicas ,sean comerciantes o no, sean exoneradas de todas sus deudas acogiéndose a la Ley de la Segunda Oportunidad vigente desde julio  del año 2015. Dicha ley pone de manifiesto que cualquier persona que se haya quedado sin activos y no pueda hacer frente a las deudas con sus acreedores, siempre que actúe de buena fe, pueda conseguir la exoneración de las mismas.

El mecanismo que plantea esta ley es un procedimiento de negociación en el que se plantea una reducción de las deudas razonable que de no ser aceptada pasa a manos de un juez y será él quien tome la decisión de exonerar a esa persona. Para ello hay que ponerse en manos de buenos profesionales que sepan hacer lo más correcto para el cliente  en todo momento, son casos muy delicados en los que hay mucho en juego y hay que estar a la altura de las circunstancias.

La Ley de la Segunda Oportunidad es la mejor vía para terminar con una situación económica insostenible, es la única forma de poder empezar de cero y la mejor solución posible en la mayoría de las casos. Gracias a ella ya son muchas las personas que han pasado de vivir un infierno a recuperar su libertad económica y personal, y eso si que no tiene precio.